
Tuve por suerte y viendo los tiempos que corren una infancia llena de vivencias en un entorno natural: pueblo, bosques, caleyes…. Aunque de alguna aventura no saliera bien parada como bien sabéis quien me seguís en este blog.
Esta vez sí que el encontronazo a la tierna edad de 6 años dejó huella y a mi familia trastocada durante meses que no accedían a mis ruegos de salir más allá de “Casa Trina” y de “Casa Chuso” en las lindes del pueblo. (Después de mi vuelta que esa es otra historia)
Recuerdo que era por el tiempo las castañas, en aquel entonces yo pasé una temporada por motivos familiares en Oviedo con mi querida tía Vidalina.
Un fin de semana en compañía de mi prima volví a ver a mis padres al pueblo, “Rimeses”, añoraba correr por los caminos, estar con mis amigas, adentrarnos por los prados…..
Así que en cuanto llegué a casa, me cambié de ropa y le dije a mi madre que “Iba a castañes”.Calcé les madreñes y me encaminé por encima de casa caleya arriba a unos castaños que conocía bien.
Salté al prao y empecé con la recogida del fruto, debía estar muy ensimismada porque cuando alcé la cabeza tenía a unos metros de mí un animal comiendo tranquilamente. Claro que con la corta edad, no sabía que era, no era un burro, no era una vaca… empecé a gritar corriendo caleya abajo, retorciendo los tobillos y cayendo una y otra vez entre el barro (correr con madreñes a los seis años no creo que sea fácil),muerta de miedo, hasta que entre lagrimas divisé a mi padre que venía en mi ayuda.
Yo seguía gritando llorando, ¡un lobo, un lobo!
Ya en casa, con mi padre dispuesto escopeta en mano salir en su busca, mi madre empezó el interrogatorio, bajo la atenta mirada de algunos vecinos
-que viste, como era
-era como un gochu con pelos en el yombu
Mi padre mas tranquilo, y soltando la escopeta me dijo que no era un lobo que era un jabalí y ya estaría lejos, que estaría más asustado que yo
Lo impresionante de esta historia es que lo recuerde con todo detalle ya que era pequeña, pero la impresión que me dejó fue tan grande que todavía cuando hace unos años pasé por el lugar sentí un escalofrió
La foto es cortesía de JRViejo,desde aquí darle las gracias por revivir mi infancia con sus fotos de este pueblo, mi casa es la parte baja del edificio de la izquierda