domingo, 16 de septiembre de 2012

Antón y los romanos


Antonín del Barredal fue hombre de campo reconvertido en minero. La metamorfosis fue elaborándose  mientras hacia “la mili” en Valladolid, tenía en la mente cambiar, en pasar de “rompeterrones” en algo que tuviese más futuro Antón solo creía en lo que veía, no era amigo de cuentos ni leyendas, así que de poco servía preguntarle, siempre con una mezcla de ironía y menosprecio salía con una aireada respuesta apuntillando con un – tas como una maniega-
            El conocía los lugares de su entorno y muy bien, pero era escéptico con su historia. La  primera vez que le conté entusiasmada que los romanos habían encontrado oro en Begega me contesto: ¿Tabas tu pa velo? ¡que va a ver allí nada!

Así que difícil tratar de explicarle que aquel camino empedrado en lo alto de Carricedo que daba salida a Somiedo lo usaban estos para transportar el oro
Fue decayendo algo de su escepticismo cuando empezaron las excavaciones de la mina de Begega, pero seguía apostillando que era una perdida de tiempo

Entre una y otra conversación fui enterándome que en algún arroyo entre el Estilleiro donde él pasaba días en su infancia y lo alto de aquella sierra jugando arrancaba hierbas y en sus raíces había arenas que brillaban al sol.

 O las más interesante para mí, en una tierra ganada al monte llamada “Las Cogollas” estuvieran unos señores estudiando el terreno y buscando paredes, que decían que había “Casas antiguas. - ¡que iba a haber allí ¡entre matorrales zarzas.. ganas de perder el tiempo, de nada servía decirle que esa colina tan cercana a Cezana y por encima de Villar era un punto estratégico y posiblemente fuera verdad y que el nombre de Cezana era romano y que en sus inmediaciones había catalogados restos arqueológicos.
¡Hay papa que tozudo eras!, nunca te quisiste enterar que debajo de la tierra que tu pisabas estaba enterrada mucha historia y ojala algún día salga a la luz

4 comentarios:

trimbolera dijo...

Me ha encantado. Besos.

maluferre dijo...

Precioso tu relato.
Besos

Arben dijo...

¿Tabas tu pa velo? ¡que va a ver allí nada!

Gallego no era... pero ante estas respuestas, no me extraña que se diga que gallegos y asturianos seamos primos.

Xastre dijo...

Interesante historia, más aún cuando es la que realmente importa: la más cercana. Curiosamente, en L.larón y La Viliel.la, la mayoría de los vecinos sí estaban convencidos de la presencia romana en la parroquia y de la existencia de oro (que era verdad). Tanto era así que algunos afirmaban que había un poblado romano, con calles y todo, a la orilla del río, que en realidad eran los lavaderos de la tierra extraída. Un saludo desde el País Cabreiru.